30 años de la tragedia de Armero

Hace 30 años, en 1985, con ocasión de la tragedia de Armero, El Minuto de Dios se volcó en una labor humanitaria sin precedentes: las personas, embarradas y heridas, llegaban al barrio MD de Bogotá; las casas de familia se abrieron para bañarlos, y se crearon "ollas comunitarias" para la alimentación de heridos y voluntarios; el Salón Justicia y Alabanza (donde ahora está la Corporación) se convirtió en un hospital de campaña, lleno de camillas improvisadas; cientos de médicos, enfermeras y voluntarios (principalmente de los grupos de la Renovación Carismática) ofrecieron su tiempo y se hicieron turnos de atención médica para curar heridas y atender a las personas; con trabajo social, se hicieron redes de apoyo para que los heridos y afectados que llegaban pudieran tener información sobre sus familiares y amigos (saber si estaban vivos y dónde estaban, etc.).