Causa de beatificación y canonización del Siervo de Dios
P. RAFAEL GARCÍA-HERREROS UNDA
Sacerdote de la Congregación de Jesús y María
Fundador de “El Minuto de Dios”

PALABRAS DEL VICEPOSTULADOR
EN LA SESIÓN DE CLAUSURA DE LA FASE DIOCESANA DE LA CAUSA
(octubre 30 de 2018)

Cuando empezábamos este proceso de canonización del SD padre RGH el 3 de octubre de 2014, algunos se pudieron haber hecho estas preguntas:

- ¿Para qué hacer un proceso de canonización?
- ¿Para qué gastar tantas energías y tanto dinero? ¿Ya no hay suficientes santos en el santoral? ¿Para qué uno más?
- El padre RGH ya es un santo, no necesita que lo declaren beato o santo

Hoy quiero compartir con ustedes una breve reflexión acerca de cuál es la función o el sentido de la canonización de los santos y así responder a esos cuestionamientos que antes se hicieron y hoy podernos decir: valió la pena tanto esfuerzo humano y económico.

- Ser expresión de la santidad de la Iglesia: Todos los discípulos de Cristo estamos llamados a la santidad y todos por el bautismo somos partícipes de la naturaleza divina. Todos bebemos en la misma fuente de santidad, pero hay unos que sobresalen por la manera extraordinaria como vivieron su vida, y a esos hay que mostrarlos para que nos recuerden que nuestra vocación cristiana no es otra que ser santos. Y ser santos no es otra cosa que estar íntimamente unido a Cristo.

- Ser un estímulo para los fieles: La canonización no es para premiar en la tierra las virtudes de un cristiano que fue un héroe de la santidad. Ni la beatificación ni la canonización pueden aumentar la gloria del beato o del santo, los cuales gozan en el cielo de la presencia de Dios. El objetivo final de la canonización no son los siervos de Dios, sino los fieles. Somos nosotros los destinatarios y beneficiarios de esa canonización. Los santos no tienen necesidad de ser declarados tales; somos nosotros, los fieles, los que necesitamos que la Iglesia siga proponiendo continuamente modelos de santidad, capaces de ayudarnos a interpretar en cualquier condición de vida el mensaje evangélico. Por eso un Siervo de Dios es tanto más canonizable cuanto más atractivo y estimulante sea el mensaje que puede ofrecer al mundo moderno y mayor su fama de santidad, de tal modo que los fieles se sientan incitados a seguir sus ejemplos.

- Ser signo de comunión y unidad entre la Iglesia triunfante y la Iglesia peregrinante: Dice el No. 50 de Lumen Gentium (Concilio Vaticano II): “No veneramos la memoria de los santos solo a título de ejemplo, sino especialmente para que se consolide la unión de toda la Iglesia en el Espíritu por el ejercicio de la caridad. Porque, así como la comunión cristiana entre los que se encuentran en camino nos acerca más a Cristo, la comunión con los santos nos une a Él, del cual, como de la fuente y de la cabeza, dimana toda la gracia y toda la vida del mismo pueblo de Dios”

Una causa de canonización lleva consigo unos gastos considerables, y requiere un tesón constante y, sobretodo, un esfuerzo y una dedicación que puede durar muchos años. Las causas de canonización se desarrollan a través de un proceso administrativo que tiene dos momentos o dos fases: fase diocesana y fase romana. Nosotros hoy, mediante esta celebración, estamos dando conclusión o cierre a la primera fase, la fase diocesana.

¿Qué se hizo durante esta primera fase que duró poco más de 4 años? Durante estos cuatro años se realizó un proceso informativo sobre la vida, virtudes y fama de santidad del Siervo de Dios padre Rafael García Herreros; dicho proceso tuvo los siguientes momentos:

- Primero, se pidió al Obispo de la Diócesis de Engativá que se diera apertura al proceso y a su vez éste elevó una consulta a la Conferencia Episcopal Colombiana y a la Santa Sede para ver si algo se oponía a que dicho proceso se iniciara. Primero contamos con el apoyo de Mons. Héctor Gutiérrez Pabón y después hemos contado con el apoyo generoso de Mons. Francisco Antonio Nieto Súa.

- Segundo, se nombraron dos teólogos jesuitas (padres Silvio Cajiao y Víctor Martínez) para que estudiaran en su totalidad las obras completas del Siervo de Dios, padre Rafael García Herreros, que fueron compiladas y editadas por el padre Diego Jaramillo; la función de estos teólogos fue la de revisar si en estas obras, que recogen las enseñanzas del Siervo de Dios, se encuentra algo que vaya en contra de la fe, de las buenas costumbres o de la doctrina de la Iglesia.

- Tercero, se nombró una comisión de historiadores conformada por la Dra. Norma Constanza Reyes, el Dr. Antonio Cacua y el padre Alberto Gutiérrez Jaramillo, sj, quienes se encargaron de consultar todos los posibles archivos donde hubiera alguna información de la vida pública y privada del Siervo de Dios, como también una investigación acerca del contexto socio-político en el que vivió y cómo ese contexto determinó la vida del Siervo de Dios. Al final la comisión entregó un prolijo estudio histórico, dando razón de su investigación.

- Cuarto, se nombró un tribunal eclesiástico, conformado por: el padre Julio César Giraldo Giraldo, de la Arquidiócesis de Bogotá, como juez; el padre Ramón Bueno Ballesteros, de la Diócesis de Socorro y San Gil, como promotor de justicia, y el Dr. Wilson Chavarro Garzón, del tribunal eclesiástico de Engativá, como notario actuario; la función de ellos fue la de recoger las pruebas acerca de la vida, virtudes y fama de santidad del Siervo de Dios a través de los testimonios vivos de aquellas personas que conocieron al Siervo de Dios, padre Rafael García Herreros; en total se recogió la declaración de 60 personas.

El resultado de estas investigaciones se encuentra en estas nueve (9) cajas que hoy entregamos al señor Obispo, seis de las cuales serán enviadas a Roma, a la Congregación para las Causas de los Santos; y una vez la Congregación valide las pruebas, se dará inició a la fase romana. Y las otras tres cajas reposarán en los archivos de la curia diocesana como copias públicas y podrán ser consultadas una vez la Congregación emita el decreto de validez de las pruebas.

Finalmente, quiero expresar mi gratitud a todas las personas y entidades de la organización El Minuto de Dios que de una u otra forma contribuyeron en el buen desarrollo de esta fase diocesana y esperamos seguir contando con su apoyo en la ulterior fase. Invoquemos la intercesión del Siervo de Dios, padre Rafael García Herreros, para que la causa de su beatificación continúe su curso normal y pronto sea presentado a la Iglesia como modelo de santidad para todos nosotros.

P. Iván Díaz Gómez, cjm
Vicepostulador